Fenómenos climáticos extremos: cómo el servicio de O&M protege los activos, a las personas y la continuidad del servicio

AGC Pedragosa

Episodios de viento extremo, precipitaciones intensas y elevada inestabilidad atmosférica ponen a prueba incluso las centrales solares mejor diseñadas. En Prosolia Energy sabemos que, en un contexto climático cada vez más exigente, la diferencia no la marca únicamente la tecnología instalada, sino sobre todo la capacidad de anticipación, la seguridad operativa y la rapidez de respuesta.

 

Principales impactos en los activos fotovoltaicos durante eventos extremos

Los fenómenos meteorológicos severos pueden provocar diversos efectos en las plantas fotovoltaicas, entre ellos:

  • Desplazamiento o deformación de las estructuras de soporte, especialmente en zonas expuestas a rachas de viento superiores a los límites de diseño.
  • Fisuras, roturas o desprendimiento de módulos fotovoltaicos.
  • Daños en el cableado DC/AC y compromisos en su aislamiento.
  • Acumulación de objetos arrastrados por el viento que pueden colisionar con equipos sensibles.
  • Desequilibrios eléctricos en strings o inversores, con impacto directo en la eficiencia energética

Estas situaciones aumentan el riesgo de arco eléctrico, puntos calientes y cortocircuitos, comprometiendo simultáneamente el rendimiento del activo y la seguridad de los equipos técnicos.

 

La estrategia de O&M de Prosolia Energy ante fenómenos climáticos extremos

Para responder de forma eficaz a estos desafíos, nuestro modelo de operación y mantenimiento se basa en cuatro pilares fundamentales:

  • Monitorización avanzada y alerta temprana, con integración de sistemas SCADA.
  • Activación inmediata de protocolos de seguridad, que incluyen notificación, apagado controlado, aislamiento y señalización.
  • Intervención técnica especializada, basada en inspección visual, termografía y ensayos eléctricos.
  • Aprendizaje continuo, incorporado en la planificación de mantenimiento preventivo, mejoras de diseño y protocolos de gestión de activos.

 

Resiliencia hoy, continuidad mañana

Gracias a este enfoque, reforzamos la resiliencia de los activos energéticos, prolongamos la vida útil de las plantas fotovoltaicas y garantizamos la continuidad operativa incluso en escenarios climáticos adversos. Nuestro compromiso es ofrecer instalaciones cada vez más robustas, eficientes y seguras, contribuyendo a un sistema energético más fiable y preparado para el futuro.

25 febrero, 20260