Situaciones climáticas extremas: cómo nuestro O&M protege a las personas, los activos y la continuidad del servicio

Los episodios de viento extremo, lluvia torrencial y alta inestabilidad atmosférica ponen a prueba incluso las plantas solares mejor diseñadas. En Prosolia Energy entendemos que, en un contexto climático cada vez más exigente, la diferencia no la marca solo la tecnología, sino la capacidad de anticipación, la seguridad operativa y la rapidez de respuesta.

Impactos más habituales en activos fotovoltaicos durante eventos extremos:

  • Desplazamiento o deformación de estructuras de soporte, especialmente en zonas expuestas a ráfagas que superan los límites de diseño.
  • Fisuras, roturas o desprendimientos de módulos fotovoltaicos.
  • Afectación del cableado DC/AC y compromisos en su aislamiento.
  • Acumulación de objetos arrastrados por viento que impactan en equipos sensibles.
  • Desbalanceo eléctrico en strings o inversores que reduce la eficiencia energética.

 

Estos incidentes incrementan el riesgo de arco eléctrico, puntos calientes y cortocircuitos, afectando al rendimiento del activo y a la seguridad del personal.

Nuestro enfoque de O&M ante fenómenos meteorológicos extremos incluye:

  1. Monitorización avanzada y alerta temprana con integración SCADA.
  2. Activación inmediata de protocolos de seguridad: notificación, desconexión controlada, aislamiento y señalización.
  3. Intervención técnica especializada basada en diagnóstico visual, termografía y pruebas eléctricas.
  4. Aprendizaje continuo incorporado al mantenimiento preventivo, mejoras de diseño y protocolos de gestión de activos.

 

Gracias a este enfoque, reforzamos la resiliencia de los activos energéticos, prolongamos la vida útil de las plantas fotovoltaicas y garantizamos la continuidad operativa incluso en situaciones extremas. Nuestra misión es asegurar instalaciones más robustas, eficientes y seguras para nuestros clientes del sector energético.